Escribo aquí, solo, sin ti. Dicen que no se puede echar de menos a alguien que no conoces, y es cierto, no te conozco mucho, pero sí que te echo de menos, y no sabes hasta que punto.
¿Sabes qué es cerrar los ojos y ver tu cara? Cuando se hace el silencio oigo tu voz, cuando miro a alguien a los ojos siempre pienso que ninguna mirada jamás te llegará a la suela de tu tacón, y no exagero, es cierto.
Hace mucho tiempo que eres el centro de mis pensamientos, hace mucho que pienso en ti día sí y día también, y hace mucho que me maldigo por estar yo aquí y tú... No sé dónde estás, pero sé dónde me encantaría que estuvieras.
Hace también mucho que me prometí escribirte una carta todos los días, una al día. Nada de ordenadores ni móviles, una carta dentro de un sobre, una por cada dura jornada viéndote sonreír, condenado a verte sonreír desde un segundo plano, alejado de todo tu mundo.
Sin embargo, siento decirte que no me he visto capaz. Mi intención fue siempre escribirte una carta diciéndote lo preciosa que eres y lo mucho que me gustaría tener la mera oportunidad de intentar que te fijases en mí. Pero no aguanto cielo, no soporto el peso del bolígrafo más allá de un par de líneas. Es un peso mucho más duro del que imaginas, porque no sabes lo difícil que se me hace pensar en ti y darme cuenta de que jamás te tendré. Dicen que ningún hombre debe rendirse ante una mujer, pero cariño, te veo totalmente fuera de mis posibilidades. Para mí eres la más guapa que he conocido en mi vida, y tienes una sonrisa que escapa los límites de la imaginación de cualquiera, porque estoy convencido que muy pocos hombres enamorados ven a sus chicas tan tan guapas como yo te veo a ti. Eres increíble mi vida, eres especial.
Quizá nunca te enteres de todo lo que siento por ti, pero no me gustan las opciones que la gente adopta en situaciones así: algunos se rendirían, otros se alejarían, otros pasarían de ti o pasarían a odiarte esperando así dejar de sentir lo que sienten. Estoy tan imprimado de ti que me resisto a abandonarte. Reconozco que hay muchos días que se me hace cuesta arriba, pero no me voy a rendir, tú te lo mereces, esto y mucho más. No espero nada con esto más allá de mantener viva la emoción de pensarte y sentirte cerca.