sábado, 14 de marzo de 2015

You belong with me

Tú me perteneces. Aún no lo sabes, y de hecho nunca lo sabrá, pero me encantaría que así fuera.

¿Conoces esa frase de que con verte un ratito al día ya me alegras el resto del día? Pues conmigo no es así, no me alegras el día, me alegras la semana, el mes y el año. No te has ido, no has desaparecido por el horizonte y ya estoy pensando en cuántas montañas moveré para volver a verte. Es curioso, movería montañas por ti, pero si no lo hago es por miedo, miedo a que no quieras que sea yo quien las mueva, miedo a hacerlo mal, miedo a muchas cosas.

Te preguntarás cómo sé que que eres tú por quien quiero hacer locuras, y la respuesta es bastante simple, tan tan simple que se resume en una cosa: tus ojos. Esos ojos se merecen lo mejor del mundo, se merecen no volver a llorar en toda tu vida, aunque bueno, te dejo llorar de alegría si soy yo el culpable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario