sábado, 5 de agosto de 2017

Mi rendición

Me pregunto porqué te puso el destino frente a mí. Porqué dibujó tu sonrisa cuando peor marchaban las cosas.
Me pregunto porqué nuestra más bonita casualidad solo empezó cuando vi tus brazos como el escudo menos impenetrable y a la vez el más seguro de todos.


Me pregunto porqué te eligió. Me pregunto porqué te eligió en ese preciso momento, cuando no podía más, cuando a punto estaba de rendirme.

Por momentos intento mentirme afirmándome que no, que no llegué a rendirme. Pero todos sabemos que no es cierto, que me rendí, que sigo rendido y que negocié la rendición de mi vida por la de caer rendido a tus pies.

La negociación más dura de mi vida; tal vez porque dejé en tus manos mi vida, tal vez porque tú ahora eres mi vida.

Que no me da miedo admitir que me he rendido si es a ti.

Que te puso frente a mí y tan solo supe verte cuando fueron tus ojos los que me hablaron y tus palabras las que me pidieron que no me rindiera.
Llego a saber que nuestra fantasía giraba en torno a tus ojos y una rendición y hubiera vestido todas tus inseguridades con las mejores galas de unos términos definidos por y para (ti) nosotros.



Mi rendición, mi más bonita tregua.



domingo, 30 de abril de 2017

Mi paraíso

Me perdías, me pierdes y dudo que llegue el día en el que no lo hagas.

Y sin encontrarme me encuentro.



Me avasallan las dudas, me someten los miedos.
Me atacan las inseguridades y mi peor infierno se convierte en el más bello paraíso cuando tú estás en él.


sábado, 7 de enero de 2017

E.S.

Te vi fallar y follar y no sé cuándo me gustaste más, cuando te observé proclamándote diosa o cuando te observé confesándote humana.