miércoles, 29 de junio de 2016

Escúchame

Escúchame, no tienes ni idea de cuanto has cambiado tú mi vida.
El simple hecho de que estés, que me des esa sonrisa tuya me cambia todo el día y me cambia, me cambia.
Por eso, por eso no puedo dejar de estar porque yo también quiero estar, quiero que cuando estés mal me hables, me digas, me cuentes, te desahogues porque vas a acabar acumulando demasiada cosa para ti y explotar y a mi me entra la clase de impotencia que te hace llorar, porque hago lo poco que sé, que es casi mínimo; intento estar.

Todo lo que haga por ti me van a parecer minucias porque tú... tú te mereces el cielo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario