La gente que de verdad importa es esa gente que aun cuando les damos motivos para que se vayan, se quedan a nuestro lado, esa es la gente que nos quiere, por la que merece la pena luchar.
Eso me pasó contigo hace mucho, mucho tiempo, y es que te colaste en uno de mis sueños. Todos decían que eras la más guapa, a la que se querían tirar y reconozco que jamás me metí en ese tema.
Sin embargo, a la mañana siguiente, no quería contigo lo que ellos querían, quería casarme contigo, disfrutar de la dulzura con la que en mi sueño me habías tratado.
Y es curioso porque aquellos días ni si quiera pensaba en ti, y te colaste sin querer en mis sueños. Hoy rezo, y daría lo que fuera porque así fuera y volviera a disfrutar de esos cálidos abrazos que tanto me llenaron. Quién sabe, quizá algún día te da por volver a pasarte y me convertiré en el hombre más feliz del mundo.
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