jueves, 29 de octubre de 2015

Misión suicida

¿Hasta qué punto se debe seguir por alguien a quien quieres? 

¿En qué duro momento se toma esa decisión de rendirse y poner final a algo que te hacía feliz?

Qué decisión más complicada. Eres una persona que te gusta dar, te hace feliz dar, no recibir.

Que decisión más incómoda y complicada. Te resistes a tirar por la borda todo el esfuerzo realizado, te niegas a perder todo aquello por lo que has luchado, pero sabes que seguir hacia delante tiene incluso menos probabilidades de éxito que una misión suicida.

Lo curioso es que la otra persona no tiene ni idea del sufrimiento interno que causa, es ajena a los problemas que a su paso deja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario